Elegir la paleta cromática de un edificio o un departamento es definir su personalidad antes de que el primer mueble cruce la puerta. Este año, la tendencia se aleja de los fríos absolutos para abrazar tonos que nos reconectan con la naturaleza y la sofisticación.

En LVK Arquitectos trabajamos con una paleta de alta versatilidad que permite una transición orgánica entre los diferentes ambientes. Aquí destacamos tres tonos clave:

  1. Visón Terroso : Un tono con cuerpo y presencia, ideal para generar contraste en muros principales o carpinterías. Su versatilidad permite combinarlo tanto con maderas oscuras como con metales, aportando una elegancia contemporánea sin sacrificar la calidez.
  2. Arena Soft : El equilibrio perfecto para las áreas sociales. Es un color que se adapta a la incidencia de la luz natural a lo largo del día, manteniendo una atmósfera acogedora y serena. Funciona como el lienzo ideal para cualquier estilo de equipamiento.
  3. Marfil Luminoso : La evolución del blanco tradicional. Este tono aporta una luminosidad absoluta pero con un subtono sutil que evita la frialdad clínica, logrando que los espacios se sientan más amplios, aireados y, sobre todo, habitables.

El consejo de LVK: La clave de estos colores es su capacidad de diálogo. Al utilizar esta escala cromática, logramos que la arquitectura no compita con la decoración, sino que potencie la sensación de unidad en toda la unidad.